Hay barcos de esos, naranja-rojizos, en Puerto Portals, Portocolom, Alcudia, Ciudadela, Mahón e Ibiza, aunque parece que hubiera muchos más, ya que navegan y navegan como «multiplicándose».

Hay barcos de esos, naranja-rojizos, en Puerto Portals, Portocolom, Alcudia, Ciudadela, Mahón e Ibiza, aunque parece que hubiera muchos más, ya que navegan y navegan como «multiplicándose».

Casi todos los marinos saben qué barco es, aunque pocos conocen sus características y particularidades técnicas.

Salvamento Marítimo, que depende del Ministerio de Fomento, es decir, del Gobierno Central, dispone de material y personal de la máxima profesionalidad y eficacia para el rescate y en la mar.

Tienen helicópteros, remolcadores y éste tipo de embarcaciones rápidas. Las rápidas son las que se conocen como la serie «Salvamar», de las que hay 55 en los diversos puertos españoles. En Baleares tenemos seis y su misión es llegar antes que nadie al lugar del incidente; ya sea un naufragio, un vertido o cualquier otro siniestro que precise acción rápida, vigilancia o apoyo.

Las «Salvamar» son barcas construidas en aluminio y, aunque todas son casi iguales, la de Puerto Portals en concreto tiene las siguientes características: 21 metros de eslora por 5 de manga, 1 metro de calado, dos motores MTU que suman casi 2.500 caballos y que le permiten alacnzar una velocidad superior a los 35 nudos. Su autonomía es de unas 1.000 millas, la tripulación la forman tres personas y cuentan con una embarcación semirrígida auxiliar y grúa.

En cuanto a electrónica, la de Puerto Portals, cuyo nombre es Salvamar Acrux, dispone de lo más avanzado: dos radares especiales, diversos sistemas de comunicación, localizador vía satélite (AIS), respondedores radar, radioteléfonos, VHFs, además de lo habitual en cualquier buque profesional como es un extenso botiquín, equipos «secos», etc. Estas embarcaciones fueron diseñas originalmente en el Mar del Norte, aunque se fabrican actualmente en España. Son buques insumergibles que están de servicio las 24 horas todos los días del año.

Normalmente hay dos tripulaciones completas en turnos semanales. Los patrones de estos buques son marinos especialmente entrenados para misiones de rescate y salvamento, misiones de las que nunca presumen y apenas hablan, aunque todos ellos han salvados decenas de vidas a lo largo de su carrera profesional.

El secreto de la eficacia de estos buques, y de Salvamento Marítimo por extensión, es, además del material del máximo nivel, la coordinación con sus bases y el ejercicio práctico constante, en tierra y sobretodo en la mar. Las embarcaciones de Salvamento Marítimo de la serie «Salvamar» permanecen siempre con sus depósitos de combustibles repletos, ya que deben estar navegando en apenas unos minutos tras una llamada de auxilio.

Se arrancan los motores a primera hora de la mañana todos los días, para así poder zarpar en cualquier momento con la maquinaria a temperatura de trabajo. Todo en las «Salvamar» está pensado y diseñado para ser extremadamente rápidos en su reacción. El factor tiempo es vital en un rescate, ya que, para el náufrago, los minutos pasan como si fueran horas.

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