Buceadores del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil han rescatado esta tarde el cadáver de documentalista submarino Fernando Garfella Palmer, de 31 años, fallecido el pasado domingo durante una inmersión entre Cala Estellencs y la isla Dragonera, en el oeste de Mallorca. El cuerpo será desembarcado en el Puerto de Sóller.
Garfella, experto submarinista, sufrió un accidente cuando realizaba buceo de profundidad. Su novia dio aviso a un amigo, también buceador, que trató de auxiliarlo y terminó sufriendo un accidente de descompresión. Esta persona se encuentra ingresada en la cámara hiperbárica de la Clínica Juaneda en estado grave. Al parecer, llegó a tener contacto visual con el cuerpo de Garfella, pero tuvo que emerger a “escape libre” al quedarse sin aire.
Hace unos 20 años, el padre de Fernando Garfella falleció en el mar, al ser alcanzada su embarcación por un cap de fibló (manga marina) y golpearse la cabeza con la botavara. Este suceso no impidió que su hijo Fernando sintiera una atracción irrefrenable por el océano, concretamente por el submarinismo, disciplina a la que dedicó su vida y que le llevó a convertirse en el mejor documentalista submarino de Baleares y en un conocido activista medioambiental.
Su trabajo ha sido reconocido estos últimos días desde distintos ámbitos. El ex presidente de Greenpeace y Océana, Xavier Pastor, aseguró en IB3 que Garfella tuvo un papel determinante en la creación de la reserva marina de Dragonera. El periodista Esteban Urreiztieta, subdirector de El Mundo y aficionado al buceo, amigo personal de Garfella, le dedicó un sentido artículo en Gaceta Náutica donde destacaba la gran calidad de sus vídeos y fotografías, y explicaba sus métodos para conseguir imágenes que nadie más ha captado en Baleares, como la protección de una cría de cachalote por su madre o el “vuelo” de un tiburón azul en aguas abiertas tras haber sido liberado de un palagre.


