Francesc Antich, ex presidente balear, será el nuevo presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) en sustitución de Juan Gual, cesado oficialmente el pasado 8 de agosto tras ser detenido y liberado con cargos en una operación de la Fiscalía Anticorrupción. El periodista Juan Torres Blasco asegura en primicia en la edición digital del diario Última Hora que la propuesta del nombramiento se hará efectiva el próximo lunes.
Antich fue presidente de Baleares entre en las legislaturas 1999-2003 y 2007-2011, y ocupó la secretaria general del Partido Socialista de Baleares desde el año 2000 a 2012. Nació en Caracas en 1958 y es licenciado en Derecho. No se le conoce vinculación alguna a los sectores portuario y náutico. El presidente de la APB tiene asignado un sueldo de 93.302 euros brutos, unos 8.000 más que el presidente del Gobierno de España.
Jual Gual pretendía seguir en el cargo de presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) tras su detención. Así se lo hizo saber a los miembros del consejo de administración del ente portuario reunido el 29 de julio, cinco días después de la operación de la Fiscalía en la que fue detenido y por la que ha sido imputado.
La estrategia de Gual consistía en aguantar el chaparrón y agarrarse a la silla, a pesar de las presiones de Més y Podemos, los dos partidos que dan soporte al gobierno regional de la socialista Francina Armengol.
Esta posición de resistencia fue acordada unas horas antes del consejo, en el transcurso de un almuerzo en el Hotel Portitxol a cuya salida fueron “cazados” el aún presidente Gual, Juan Carlos Plaza (director de la APB, también imputado) y José Llorca (representante de Puertos del Estado en el consejo).
Sin embargo, el Govern cortó de raíz esta pretensión el 30 de julio con el fin de evitar que la oposición rentabilizara el asunto.
El PP ya había registrado entonces una solicitud de comparecencia urgente de la presidenta Armengol para que diera explicaciones sobre el caso APB en el Parlament, y el presidente de la Cámara, el socialista Vicenç Tomás, se había visto obligado a anular la junta de portavoces que debía votar si se la aceptaba. Bajo ningún concepto el Govern quería verse salpicado por la sombra de corrupción en los puertos. Gual debía caer.
El emisario elegido para vencer la resistencia de Juan Gual, según asegura una fuente del Ejecutivo, fue el conseller de Movilidad y Vivienda, Marc Pons, miembro del consejo de administración de la APB y máximo dirigente de Ports IB, el ente público que gestiona los puertos autonómicos que no dependen del Estado.
Gual dejó oficialmente su puesto el 27 de agosto. El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana que dirige José Luis Ábalos tardó exactamente 19 días en tramitar el cese desde que éste apareció publicado en el Boletín Oficial de las Islas Baleares (BOIB). Su sentido de la ética no le impidió seguir ejerciendo como presidente después de que el Govern lo destituyera. Su firma aparece en una adjudicación de 866.000 euros por el servicio de limpieza de los puertos de Ibiza y Formentera el 21 de agosto.
En las últimas semanas habían sonado los nombres de dos mujeres para el cargo vacante: Mercedes Garrido, ex consejera de Territorio del Consell de Mallorca, y Rosana Morillo, directora general de Turismo, pero al final Armengol ha elegido a Francesc Antich.


