El presidente de la Federació Balear de Piragüisme (FBP), Juan Carlos Fuentes, ha sido inhabilitado por dos años por “falsificación de datos en la licencia de competición o documentos”. La sanción ha sido impuesta por el Comité Nacional de Competición y Régimen Disciplinario de la Real Federación Española de Piragüismo (RFEP).
Este proceso, iniciado el pasado verano, nace de una denuncia presentada por tres deportistas cuyas licencias se habían tramitado asociadas a diferentes clubes sin que ellos tuvieran constancia. En una de las denuncias, a la que ha tenido acceso Gaceta Náutica, un piragüista afincado en Mallorca señala que él no había solicitado el alta como técnico para la temporada 2019-2020 y además se le ha inscrito asociado a un club de Menorca al que él no pertenece.
A raíz de ello, RFEP incoó un expediente disciplinario a la Balear ya que estos hechos podrían ser “constitutivos de una infracción común muy grave en el artículo 6.1 f) del Reglamento de Disciplina, consistente en la falsificación de datos en la licencia de competición o documentos necesarios para su expedición”.
En las alegaciones de la FBP, la persona encargada de la tramitación de licencias asegura que la responsabilidad es “de la aplicación informática” y remarca que los fallos habían “coincidido con la implantación del nuevo programa por la RFEP, que no ha dejado de provocar errores”.
Además, la federación territorial señala que los errores “se han dado en las licencias de los técnicos adscritos a clubes a los que no pertenecen, por lo que no hay ninguna competición que se haya visto afectada”.
LICENCIAS Y VOTO
Por su parte, el Comité Nacional de Competición recuerda que las licencias federativas no solo dan derecho a poder participar en las competiciones federadas, “sino que conllevan otros derechos, como el seguro deportivo, la posibilidad de acceder a becas, participar en cursos, eventos y, en este año 2020, en los procesos electorales federativos, tanto a nivel autonómico, como a nivel estatal”.
Competición ha exonerado del caso a los tres clubes deportivos en los que se habían inscritos los técnicos al constatar que no tienen responsabilidad ninguna porque “no fueron ellos los que falsearon los datos de las licencias”.
Juan Carlos Fuentes tiene un plazo de quince días hábiles, que finalizan esta misma semana pues la resolución se dictó el pasado 29 de diciembre, para recurrir frente al Tribunal Administrativo del Deporte (TAD).
La sanción impuesta al presidente de la Federación Balear es la mínima que se establece para estos casos pues el artículo 10 del Reglamento de Disciplina de la RFEP fija para este tipo de falta la inhabilitación para ocupar cargos en la organización deportiva por un periodo de dos a cinco años.
Juan Carlos Fuentes, que fue reelegido como presidente de la FBV a finales de 2020, se enfrenta a una inhabilitación de dos años. Si no fructificase su recurso ante el TAD, el menorquín podría acudir a la justicia ordinaria.


