INFRAESTRUCTURAS
El puerto del Molinar costará un 41% más de lo presupuestado
El sobrecoste del puerto impulsado por Juan Gual asciende a más de un millón de euros. La APB responsabiliza del retraso en las obras al Marítimo del Molinar.

El sobrecoste del puerto impulsado por Juan Gual asciende a más de un millón de euros. La APB responsabiliza del retraso en las obras al Marítimo del Molinar.

El coste de las obras de remodelación del puerto del Molinar ha superado los 3,6 millones de euros, un 41 por ciento más de lo presupuestado inicialmente por la Autoridad Portuaria de Baleares (APB).

El ente portuario ha aprobado dos modificaciones de presupuesto sobre el proyecto original, una de 505.263,75 euros y otra de 551.464,67, por lo que el sobrecoste supera el millón de euros. El importe podría aún ser mayor porque se está a la espera de la recepción final de las obras, prevista para febrero o marzo.

El presupuesto de adjudicación de la obra del Molinar ascendía en un primer momento a 2.551.285,85 euros mientras que el coste final superará los 3,6 millones. El plazo de ejecución, estipulado en nueve meses y medio, tampoco se ha cumplido y finalmente serán casi dos años los ha necesitado la APB para remodelar la dársena y el paseo.

La APB culpa de buena parte del sobrecoste al Club Marítimo Molinar de Levante (CMML), “cuya negativa a desocupar el edificio social y las interferencias con la actividad del restaurante produjo retrasos e incrementos en partidas de seguridad y salud y la vigilancia ambiental”.

Rafael Vallespir, expresidente del club, ha asegurado que lo que dice la APB no es cierto. “Nosotros no retrasamos la obra, simplemente nos limitamos a presentar los recursos que considerábamos que nos amparaban”. En todo caso, fue la propia APB la que decidió iniciar las obras con urgencia sin esperar a que el club agotara las vías legales y desalojara las instalaciones.

Además, el expresidente del club recuerda que esta entidad centenaria, ahora en peligro de desaparición por carecer de instalaciones, solicitó que las obras no se iniciasen sin un informe favorable del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX), un organismo independiente del Ministerio de Fomento que analiza la idoneidad y calidad de las obras públicas. El informe no llegó a realizarse porque la APB se negó.

El ente portuario ha justificado la primera de las modificaciones por el aumento del coste económico de las obras debido a diversos motivos. El primero es el mal estado de conservación de los muelles existentes que obligó a demolerlos y hacerlos de nuevo y que no habían sido debidamente inspeccionados en fase de proyecto.

En este sentido, Rafael Vallespir ha recordado que el mal estado de los pantalanes “aparecía reflejado en el proyecto de ampliación que el club presentó en su día y por lo tanto la APB debería ser conocedora de esta situación”.

La APB señala que también se tuvieron que desmontar elementos no detectados inicialmente en el proyecto, como un depósito de fibrocemento, o que correspondía retirar al CMML y no lo hizo, como es el caso de la grúa para la varada de embarcaciones.

El ente portuario señala que la demolición de los muelles y otros elementos generó un incremento del volumen de residuos de construcción; sin embargo, esos residuos fueron utilizados como material de relleno en las obras de ampliación de la explanada del Muelle de Poniente del puerto de Palma.

El proyecto del Molinar sufrió una segunda modificación por la necesidad de dragar en la roca para garantizar el calado del proyecto y la correcta ejecución del nuevo muelle adosado al dique de Poniente.

Las variaciones en el dique exento también han sido una importante fuente de incremento presupuestario. Por indicaciones de Capitanía Marítima de Mallorca se aumentó la cota de coronación para hacerlo visible, por entender que supondría un peligro para la navegación costera, y también se realizó un cambio señales marítimas de balizamiento del mismo por acuerdo de la Comisión de Faros. Cabe recordar que este islote, de 57 x 12 metros, se llevó a cabo sin informe ambiental. A pesar de ello, ninguna de las entidades ecologistas de Baleares se opuso.

El coste final aún podría incrementarse más, pues el contratista ha solicitado a la APB una compensación económica por los daños y perjuicios ocasionados por retrasos de ejecución de las obras que no serían responsabilidad de la empresa constructora.

La APB culpa de nuevo de esta reclamación, que aún no ha sido aprobada y asciende a 199.200 euros, a la negativa del club del Molinar parte del CMML a abandonar las instalaciones y a la demora en la retirada de las embarcaciones.

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