La licitación de un estudio para limitar el fondeo en la playa de Es Trenc ha cogido por sorpresa al sector náutico de Baleares, que desconocía este plan del Govern balear a pesar de haber mantenido recientemente una reunión con el conseller de Medio Ambiente, Miquel Mir, para tratar las restricciones del plan público de gestión del litoral de Levante en la isla de Mallorca.
Una información publicada ayer en primicia por Gaceta Náutica, basada en el contenido de documentos de acceso público colgados en la plataforma de contratación del Estado, revela que Medio Ambiente ha licitado la elaboración de un informe para la ordenación del fondeo en la playa de Es Trenc, situada dentro de un Parque Natual en el municipio mallorquín de campos.
El valor estimado del contrato es de 29.915,29 euros y el plazo para presentar ofertas, abierto el miércoles de la semana pasada, expira el 29 de enero a las 14 horas. Los concursantes habrán dispuesto de apenas dos semanas para elaborar y presentar sus ofertas.
“No teníamos ni idea de que existiera este plan, nos hemos enterado por la prensa”. La respuesta de las diferentes asociaciones náuticas consultadas por Gaceta Náutica ha sido unánime. Varias de ellas se mostraron indignadas por el “ninguneo permanente” del Govern en todo lo relativo a cuestiones medioambientales y su “obsesión” por restringir los derechos de los navegantes. Una fuente sectorial advirtió de que “los ánimos están muy caldeados y ya se habla incluso de movilizaciones y protestas” contra la política medioambiental del Ejecutivo Autonómico, dirigida por el partido independentista Més per Mallorca.
Es Trenc es uno de los fondeaderos favoritos de los aficionados a la náutica de Baleares o que recalan en el archipiélago. En temporada alta se llega a acumular una gran cantidad de embarcaciones, si bien sus fondos arenosos permiten largar en ancla sin afectar a las praderas de posidonia.
Las asociaciones representantes de los navegantes temen que la ordenación del fondeo pueda vulnerar el derecho al uso del ancla sobre arena, como de hecho ya ocurre en la isla Formentera y según se ha propuesto para todo el Levante de Mallorca, si bien diversas fuentes aseguran que, en este último caso, la Conselleria de Medio Ambiente se plantea renunciar a esta prohibición por carecer de justificación científica.


