Yannick Bestaven ha conseguido el triunfo en la Vendée Globe. El patrón francés ha cruzado esta madrugada la línea de llegada a bordo del Master CoQ IV en Les Sables d'Olonne y fija una marca de 80 días, 03 horas, 44 minutos y 46 segundos de regata alrededor del mundo en solitario.
El ganador no ha sido esta vez, sin embargo, el que primero ha cruzado la meta. Charlie Dalin lo había hecho unas ocho horas antes pero Bestaven recibió una bonificación de 10 horas y 15 minutos del jurado de la regata por su participación en el rescate de Kevin Escoffier. Una recompensa que resultó clave.
La llegada de Bestaven al puerto francés ha tenido lugar bajo la lluvia, con olas de dos metros y 20 nudos de viento del oeste. El patrón se ha adjudicado la victoria en su segundo intento en la Vendée Globe. La primera vez, en 2008, tuvo que abandonar la competición a poco de iniciarse la prueba tras sufrir una avería en su embarcación en aguas del Cantábrico.
Yannick Bestaven es ingeniero de formación (es el inventor de los hidrogeneradores que equipan los IMOCA de esta Vendée Globe), ganó la Mini Transat 2001 con un barco construido por él mismo y tras ganar también dos veces la Transat Jacques Vabre, inscribe su nombre en la historia de ola Vendée.
Tras un inicio conservador, Bestaven empezó a remontar en el Atlántico Sur, gracias a su táctica para evitar el anticiclón de Santa Elena. Realizó dos trasluchadas certeras y se situó en el quinteto de cabeza, por detrás de Dalin, Rettant, Escoffier y Le Cam.
El pasado 30 de noviembre, cuando navegaba al suroeste de Sudáfrica, fue contactado por la Dirección de Regata para acudir, al igual que Jean Le Cam, en ayuda de Kevin Escoffier, que se encontraba a la deriva. Yannick dio la vuelta y pasó gran parte de la noche recorriendo la zona, hasta que Le Cam consiguió recoger al náufrago a bordo.
Cuando reanudó la regata carrera, el Master CoQ IV estaba a más de 400 millas del líder. Sin embargo, mantuvo la esperanza y gracias a la capacidad para navegar a velocidades medias y a la fiabilidad del barco, poco a poco recupera terreno y se situó tercero al cruzar el Cabo Leeuwin.
Yannick Bestaven mantuvo el ritmo y cruzó el Cabo de Hornos en cabeza, una posición que perdió en el Atlántico Sur. Primero sufrió una avería que le inutilizó algunas velas delanteras y además las clamas tropicales provocó que los perseguidores le alcanzaran.
Las 10 horas de margen que tenía de bonificación fueron la clave para hacer un último intento a 1.300 millas de la meta, cuando pasó al norte de las Azores para conseguir viento más fuerte. Resultó un acierto para poder superar a Charlie Dalin en la clasificación final.


