Los espacios naturales están expuestos a residuos y microplásticos. Es una de las conclusiones del Proyecto Libera de ciencia ciudadana que durante dos años ha recogido muestras en 140 áreas importantes para la conservación de las aves y de la biodiversidad de toda España.
El Proyecto 'Libera', de SEO/BirdLife en alianza con Ecoembes, tiene previsto presentar el primer informe de resultados el próximo 23 de marzo, pero la coordinadora del proyecto, Sara Gúemes, ha confirmado que “se han encontrado restos de basura y microplásticos en todos los espacios analizados”.
Esta campaña ha ido recopilando cerca de 2.500 muestras de agua, sedimentos, suelos, plásticos y residuos de todo con el objetivo de analizar los datos con la ayuda del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y plantear estrategias más eficientes que acaben con este problema ambiental.
En Baleares se seleccionó S’Albufera de Mallorca y S’Albufereta de Pollença, dos humedales que a pesar de contar una fuerte protección ambiental no se libran de acumular “basuraleza”, un concepto que engloba a todos los residuos generados por el ser humano y abandonados en la naturaleza.
Sara Güemes explica que una parte de la solución a este problema debe salir la industria y señala como ejemplo como las marcas que fabrican lavadoras están implementando mejores filtros en los tambores con el fin de disminuir la cantidad de fibras que acaban yendo al desagüe.
Por otro lado, Güemes también señala que la otra pata de la solución es la acción individual de cada uno y en este sentido destaca la importancia de las campañas de sensibilización para un consumo más responsable “podemos comprar ropa de fibras naturales en vez de sintéticas para que el daño sea menor”, apunta.
Güemes apunta a que su acción es “más activadora que activista” y que por ese motivo participan en sus acciones más de 500 colegios en toda España y en Baleares cuentan con el apoyo de la Fundación Save the Med y Cruz Roja.
Las acciones realizadas el pasado año estuvieron marcadas por la pandemia y las restricciones, que obligaron a suspender en junio el evento “1m2 por la naturaleza”. A partir del verano se retomaron las actividades y en la pasada edición de '1m2 por las playas y los mares', se lograron recoger 36 toneladas de 'basuraleza' abandonada, entre ellos nuevos tipos de residuos como guantes y mascarillas.
En todas las actuaciones se siguieron las medidas de seguridad sanitarias y las recomendaciones de cada comunidad autónoma y “nos sorprendió positivamente la alta participación que tuvimos”, remarca Sara Gúemes.
Este mes de marzo, entre el 13 y el 21, se llevará a cabo el evento “1m2 por los ríos”, que recogerá basura en los entornos fluviales. Lo recuperado, además de eliminar deshechos en un entorno natural permitirá recopilar datos científicos para saber más acerca de las basuras en estos ecosistemas.

