Se trata de una gran distinción a la labor de un grupo de empresarios que aman su trabajo y nunca han parado de luchar para tratar de hacer de nuestras islas el mejor escenario posible donde practicar la náutica recreativa. Además, el honor es doble, puesto que tuve el placer de tratar con Don Marcial en múltiples ocasiones. Le recuerdo con afecto, era todo un caballero y un gran impulsor de la náutica.
No olvidemos que nuestra entidad, precisamente, nació gracias a un grupo de auténticos pioneros: astilleros de llaüts y empresas de venta de embarcaciones, todas ellas locales, que crearon el Salón Náutico de Palma con el fin de internacionalizar su actividad y mostrar sus productos y servicios a los primeros extranjeros que ya apostaban por Mallorca. Tres décadas después, no sin habernos encontrado con grandes escollos por el camino, creo poder afirmar que lo hemos conseguido.
El Palma Boat Show es ahora un reflejo de la propia náutica en las islas: potente, atractiva, internacional, altamente especializada y accesible a todos los públicos, como debe ser. Gracias al duro trabajo realizado por diferentes entidades desde el ámbito privado junto con la Administración Pública, se están introduciendo varios cambios a nivel legislativo y fiscal que nos permiten ganar cierta competitividad y salvar las excesivas trabas burocráticas que sufren tanto profesionales como los propios navegantes.
La náutica recreativa tiene buena salud, es innegable, y las cifras de matriculaciones que ofrece ANEN, nuestra patronal donde AENIB es fundadora, mensualmente así lo corroboran. Nuestras islas han estado muchos meses consecutivos en el primer puesto del ranking a nivel nacional. Y, pese a todo, aún falta mucho camino hasta llegar a las cifras de negocio que registraba el sector antes de la crisis. Un volumen de actividad que difícilmente volveremos a alcanzar si no seguimos el camino de la modernización de nuestra legislación y de nuestra fiscalidad.
No queremos privilegios sino competir en igualdad de condiciones con el resto de países de nuestro entorno. Sólo así podremos desarrollar todo nuestro potencial y convertir a nuestro sector en la industria de primer orden que estas islas se merecen.

