El pleno del Parlament de les Illes Balears rechazó ayer solicitar a la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) que reduzca las tasas de ocupación a sus concesionarios debido a la situación provocada por la pandemia Covid 19.
La diputada Virginia Marí, del Grupo Parlamentario Popular, presentó esta proposición no de ley para la reducción tasas de puertos de la APB que fue rechazada con 25 votos a favor (Mixt-MÉS per Menorca, El Pi, VOX, Ciudadanos i Popular) y 29 en contra (Mixt-Gent per Formentera, MÉS per Mallorca, Unidas Podemos i Socialista), que corresponden a los partidos de “El Pacte” que dan apoyo al Govern.
Esta moción, que solicitaba instar a la APB a reducir en un 50% las tasas de ocupación de espejo de agua a sus concesionarios durante los años 2021 y 2022, llegó al pleno de la cámara autonómica tras el empate en la votación que se había producido en la Comisión de Medio Ambiente y ordenación territorial.
En su escrito, el Grupo Parlamentario Popular aseguraba que la COVID 19 ha producido una crisis sin precedentes en la actividad náutica de los puertos de las Islas Baleares que ha llevado a muchas empresas al límite de la supervivencia.
Los conservadores remarcaron que los precios de los amarres en los puertos de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) son los más caros de España y de casi todo el Mediterráneo. La APB cobra por el metro cuadrado de espejo de agua hasta 1.300 Euros al mes más IVA. Esto supone que otros puertos que son competencia tengan unos precios de amarres inferiores de hasta de un 500%.
La propuesta se hacía eco de la denuncia del presidente de la Comisión Charter de APEAM, José Maria Jiménez, que señaló que muchas empresas instaladas desde hace muchos años en nuestros puertos hayan decidido marcharse e irse a otros amarres más económicos, ya que debido a la situación de Covid 19 no pueden aguantar estos precios.
Una de ellas es la multinacional norteamericana de chárter náutico Sunsail, que ha decidido abandonar el puerto de Palma y llevarse sus 30 embarcaciones a otro destino.
La proposición contraponía la gestión de la APB y de Puertos de las Islas Baleares, cuya gestión durante esta crisis, dijo Marí, "ha sido adecuada y coherente".
"Se tomó desde el principio la decisión de bonificar en un 50% las tasas que cobra en los puertos que gestiona en nuestras islas, lo que conlleva cierto alivio para las empresas y ciudadanos, al no verse tan asfixiados en una situación e falta de ingresos", añadió. Pese a estos argumentos, la proposoción no prosperó.


