La 39 edición de la Copa del Rey MAPFRE registra 109 barcos inscritos que representan a 19 países, unas cifras que no se alejan demasiado de los años prepandemia en los que el Real Club Náutico de Palma colgaba el cartel de «completo» e incluso se veía obligado a rechazar solicitudes.
La flota de la regata reina de Mallorca navegará repartida en nueve clases, cinco regatearán en tiempo real y cuatro lo harán en compensado. El modelo más pequeño de la competición será el monotipo J70, que cuenta con una eslora de 6,93 metros, mientras que el más grande será el wally 60 Boabunda, del argentino Lucas Massa, que mide 17, 89 metros. La organización espera reunir durante una semana de competición a más de 1.000 deportistas, parte de ellos profesionales y otros amateurs que convierten a la Copa del Rey MAPFRE en un evento abierto a todos.
La experiencia del personal de tierra y mar del RCNP es una de las claves que garantizan el éxito de la mejor regata de cruceros del Mediterráneo. 220 personas velarán por que cada jornada sea única e irrepetible tanto en los pantalanes como en los campos de regata. Para hacer funcionar este gran dispositivo, el club cuenta con la ayuda de sus patrocinadores y colaboradores, por ejemplo, la firma BMW cede al evento 20 vehículos de cortesía.
Del total de miembros de la organización, 105 personas llevarán a cabo su labor en el agua. Para realizarla, el club dispone cada día de 50 embarcaciones para comités, balizadores, invitados y para los 350 periodistas que se han acreditado para informar sobre esta 39 Copa del Rey MAPFRE.
HUELLA AMBIENTAL
Un evento de la magnitud de la Copa del Rey MAPFRE genera una huella ambiental. El Real Club Náutico de Palma es consciente y ha desarrollado un proyecto de sostenibilidad que erradica completamente los plásticos de un solo uso.
En 2018, los participantes y los miembros de la organización consumían unas 3.000 botellas diarias de agua mineral, cuyos envases acababan en los contenedores de reciclaje del club. La solución ha sido regresar a la fuente de agua y la cantimplora. La medida no afecta tan solo a los botellines de plástico, sino que se pretende eliminar cualquier rastro de plástico de un solo uso. Las bolsas serán sustituidas por otras de cartón, y lo mismo ocurrirá con los envoltorios y los recipientes de los picnics de prensa y de los equipos de mar.


