Al ser preguntado en la Feria Internacional de Turismo de Madrid (FITUR) por la nueva imagen con la que el Govern quiere atraer más turistas, Muñoz dijo que «la promoción turística de las islas precisaba de un cambio de modelo y este se basa en que a partir de este año queremos mostrar unas Baleares que no se conocen. Ya no promocionaremos el sol y playa, ahora toca que conozcan nuestro estilo de vida y nuestra forma de entender el mundo. Somos un destino de éxito por nuestra calidad de vida». Menos mal que no dijo «una unidad de destino en lo universal», aunque yo estoy muy mosqueado porque su apotegma recuerda mucho esta última máxima franquista de ser incomparables entre todos los países.
Vamos a ver. Estamos hablando de turismo y cualquiera que sepa un poco de turismo está al cabo de que a los turistas les trae sin cuidado cuitas tan metafísicas como nuestra cotidiana realidad. Los turistas vienen a Baleares como van a ver las cataratas del Iguazú o las pirámides del Yucatán, u otros destinos similares. No nos engañemos. A los turistas corrientes y molientes principalmente les interesan los precios y las ofertas de servicio.
¿Qué hay otro tipo de turistas? Claro que sí pero son minoría, a la gran mayoría les interesa disfrutar de la naturaleza y pasárselo bien, y, si les cae de paso, ver grandes monumentos y museos, palacios y castillos. Son turistas, no etnólogos ni sociólogos. Los turistas, todos lo sabemos, pueden ser curiosos, pero no les importa un pimiento como somos. Para ellos somos un «país guiri» y les da igual cómo seamos. Les basta saber que somos civilizados.
.s1 Así que si hablamos de turismo cultural, en pose progre, creyéndonos que van a quedarse totalmente pasmados con nosotros, preguntémonos porque tenemos tantos turistas de sol y playa y tan pocos turistas culturales. Deduzcamos que Palma no es Florencia, París, ni Roma, razón por la cual aquí en Baleares no los tenemos, porque quitando la Seu de Palma y el Castell de Bellver, no tenemos nada más, ni siquiera buenos museos. Así que dejemos de pretender lo imposible porque los turistas no vendrán a ver las ruinas del Castell del Rei en Pollença ni las del Castell de Santueri. Ni tampoco ningún talaiot derrumbado. Seamos serios.
Así que ¿qué patraña es esa de que los turistas van a conocer unas islas que no conocen? ¿Acaso nos están diciendo que nuestras islas no han sido descubiertas? ¿Creen acaso que los turistas son tontos? ¿O acaso la Agencia de Turismo va a revelarles a los turistas que se les ha ocultado que durante los últimos quince años día tras día en Baleares se ha contaminado y se siguen contaminando las aguas de las playas con los excrementos domésticos que las depuradoras no depuran? ¿Acaso es este el motivo de no volver a promocionar las playas? Estoy muy interesado en saber si «nuestro estilo de vida y nuestra forma de entender el mundo» es ser unos guarros maltratadores del medio ambiente con nuestro Govern capitaneándonos.
Y también enterarme si la ATB pretende, como dice, estacionalizar el invierno en Baleares, porque no quiere promocionar el Turismo Náutico (TN) y nuestros puertos deportivos si tenemos en cuenta que en Europa hay unos dos millones de navegantes que practican la vela en todas las estaciones del año. Miles y miles de deportistas que estarían encantados de practicarla en temporada baja en Baleares donde las condiciones y de navegación invernales son mucho mejores que las que tienen en sus propios países.
Esperemos que la ATB descubra a estos TN (turistas náuticos) que desconocen por qué aquí nuestros políticos nunca les ha hecho ni puñetero caso. Sobre todo, porque su forma de entender la vida es admirable y su forma de conocer las cosas es salir al mar desde donde se tienen otras perspectivas del mundo. Incluidas nuestras islas que nuestros políticos ni se las imaginan.


