Laura Quetglas, una mallorquina en la élite del paddle surf
Ocupa el puesto número once en el ranking mundial de SUP. A pesar de las condiciones extremas que soporta en las travesías, de hasta 220 kilómetros, no tiene miedo: «Sólo pienso en lo que he entrenado»

Ocupa el puesto número once en el ranking mundial de SUP. A pesar de las condiciones extremas que soporta en las travesías, de hasta 220 kilómetros, no tiene miedo: «Sólo pienso en lo que he entrenado»

Laura Quetglas García (Palma, 1983) obtuvo la medalla de bronce en la prueba de larga distancia del último campeonato del mundo de Stand Up Paddle (SUP) disputado en septiembre de 2016 en Fiji. El prestigio de esta competición reside,  en parte,  en su formato olímpico y, en parte, en la categoría de los equipos nacionales participantes, el español, al que pertenece Quetglas desde hace cuatro años, liderado por otra mujer notable en el agua, Iballa Ruano. 

Quetglas García, acaba de disputar la primera prueba de la Copa de España para revalidar su condición de favorita y puntuar para los mundiales de este año en Dinamarca y ha regresado a Mallorca con un primer puesto colgado de su tabla, una Starboard All Star 12’6 x 23’5. En estos momentos, es la undécima en el ranking mundial de surfistas de remo.

Empresaria deportiva y entrenadora,  es una mujer de risa fácil y feliz y dice que no sabe a qué se hubiera dedicado si no hubiese triunfado en este deporte.  Animada por su socio e instructor, Manuel Simoncelli (a quien acaban de nombrar seleccionador nacional de paddle surf),  asegura que en 2015 posiblemente hubiera colgado el remo si no hubiera sido por su estímulo y «el de los chavales» a los que enseña  en Mar Balear, el centro de deportes acuáticos que regenta en Port Adriano (Calviá, Mallorca)  junto con Manuel Simoncelli, Silvia Canudas y Javier Sánchez. 

Pregunta.– ­¿Cómo empezaste a interesaste por el Stand Up Paddle (SUP)?
Respuesta.– De casualidad. Mi instructor, Manuel Simoncelli, nos llevaba a practicar en grupo por diversión. En 2011, cuando apenas llevaba 3 meses remando,  participé en el campeonato de España y obtuve el segundo puesto. Desde entonces he sido cuatro veces campeona de España y he disputado cuatro mundiales con el equipo español en Perú, Nicaragua, México y, el último, en Fiji, donde obtuve el tercer puesto en la prueba de larga distancia. Lo veía inviable. No me lo creo aún. 
P.– ¿Cuál es la competición que más has disfrutado? 
R.– La SUP Eleven City, la más dura.  Fue en Holanda en septiembre de 2012. Se prolonga 5 días. Recorres 220 kilómetros en etapas de 40 a 55 kilómetros diarios con mucho viento y lluvia. Entrené muchísimo, casi cada día,  para prepararme. Remaba 15 o 20 kilómetros diarios,  siempre sola,  porque sabía que esa carrera es solitaria. Quedé primera.
.s1P.– ¿A qué dificultades te enfrentas cuanto compites?
R.– No tengo miedo. Cuando compito solamente pienso en todo lo que he entrenado y sacrificado y que si no lo hago bien, no tiene sentido tanto esfuerzo. 
En este deporte hay mucha solidaridad. Aunque en el agua seamos rivales, nos  ayudamos cuando hace falta: nos alojamos unos en casa de otros, viajamos juntos y cubrimos gastos entre todos, somos amigos.
P.– ¿Alguna vez te ha vencido el desánimo?
R.– En el año 2015 estaba anémica y estuve a punto de dejarlo. Me costaba mucho participar en cualquier prueba. Lo pasé muy mal en la competición de SUP de Ciudad de Málaga. Si no hubiera sido por mi entrenador y mis alumnos lo hubiera dejado, ¡fíjate! Sin embargo, al año siguiente quedé tercera en el campeonato mundial de larga distancia y ahora estoy preparándome para disputar el de este año que será en Dinamarca y lo agradezco. Hasta ahora los mundiales en los que he participado se han celebrado en lugares muy cálidos,  en los que las temperaturas oscilan entre los 35º y 40º C (aunque no lo dice, su sonrisa delata lo que piensa:  que la temperatura del norte de Europa beneficiará su carrera).
P.– ¿Cuál es tu sueño deportivo?
R.– Participar en la Molokai (Hawái) en 2018. Tengo el currículum deportivo suficiente y podría haber disputado esa prueba hace tiempo pero todo tiene su momento. También me haría ilusión que me acompañaran a la Pacific Paddle Games de California  los niños y niñas que he entrenado desde pequeños, compartir la experiencia con ellos, mostrarles hasta dónde se puede llegar si te empeñas. Hay que ir poco a poco para alcanzar todos los sueños.  Uno de los míos acaba de cumplirse: la obtención del patrocinio de Iberostar Hotels para la temporada 2017-2018.

DEL TENIS A LA PALA

Laura Quetglas jugó al tenis hasta los 16 años. A partir de entonces dice que  «hubo un vacío que se prolongó unos años», hasta que retomó la práctica deportiva combinando la carrera y el surf y, luego, abordó el surf de remo. Inició estudios universitarios de Educación Social pero acabó decantándose por la formación específica deportiva.  Instruye a promesas infantiles y juveniles en Mar Balear y entrena a diario para participar en  el Euro Tour y otras competiciones SUP del circuito americano a partir de septiembre. Hasta entonces disputará tantas pruebas como pueda para clasificarse para el mundial. 

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