La Fundació Nous Vents, dependiente del Projecte Home, no gestionará este verano el campo de boyas de la Bahía de Formentor. Esta entidad, que se hacía cargo de los fondeos desde el año 2001, no ha recibido la preceptiva autorización Demarcación de Costas.
Projecte Home señala en un comunicado que esta temporada de 2021 no podrá hacerse cargo de los anclajes controlados de la Bahía de Formentor “a causa de circunstancias ajenas a nuestra voluntad”. El motivo de esta renuncia consiste en que la entidad no ha obtenido, a día de hoy, la preceptiva autorización emitida por la Demarcación de Costas de Baleares, organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Projecte Home explica que solicitó la renovación de esta autorización en diciembre de 2019 para el periodo 2020-2023, habiendo operado el verano 2020 con una autorización temporal, pero que no han obtenido respuesta y confían en que sea una situación transitoria pueda ser solucionada en 2022.
La gestión del campo de boyas por parte de la Fundació Nous Vents, una entidad sin ánimo de lucro, tenía como objeto conservar la posidonia y la fauna marina de Formentor a la vez que ayudaba a la reinserción social y laboral de personas con problemas de adicciones.
UNA GESTIÓN POLÉMICA
Este campo de casi un centenar de boyas de fondeo se creó en 2001 y empezó a ser gestionado por la empresa Hisambla, lo que generó protestas de asociaciones de navegantes de la zona que reivindicaban el libre fondeo. Desde 2009 la Fundació Nous Vents venía prestando el servicio a través de distintos convenios temporales firmados con Costas y su gestión tampoco ha estado exenta de polémica.
En 2016, la Fundació Nous Vents solicitó un rescate por valor de 5.000 euros al armador de un yate británico de 24 metros de eslora que había sufrido un problema en el motor. La embarcación neumática que vigila el uso de los fondeos remolcó la embarcación «entre 50 y 70 metros» hasta que se amarró a su boya. El caso terminó con un acuerdo extrajudicial entre las partes.
En agosto de 2019 se registró otro incidente, cuando uno de los encargados de la gestión del fondeadero rayó supuestamente con un objeto punzante el casco de una embarcación que se acababa de amarrar a una de las boyas para proceder al desembarco de unos pasajeros.
El campo de fondeo de Nous Vents consta de 94 boyas de esloras de entre 8 y 40 metros. Un total de 15 balizas están reservadas para los residentes de Pollença y su uso es gratuito. Por las restantes hay que pagar cantidades que van de los 14.50 euros diarios, si la eslora del barco no supera los 8 metros, a los 112 euros, si es superior a 30. Tal y como ocurre con las boyas de todas las zonas LIC, de competencia autonómica, las estancias de los barcos son ilimitadas, de modo que el fondeadero desempeña la misma función en cuanto a amarre que un puerto deportivo, aunque sin ofrecer el servicio de recogida de aguas fecales.


