El Plan General de Puertos propone la eliminación de los fondeos irregulares cerca de las instalaciones portuarias y la regulación en determinadas zonas de un número limitado de fondeos ecológicos.
Así lo ha anunciado el conseller de Movilidad y Vivienda, Josep Marí, que ha informado hoy del estado de tramitación del Plan General de Puertos y de su contenido tras la fase de alegaciones. Josep Marí ha estado acompañado por el director general de Transporte Marítimo y Aéreo, Francesc Xavier Ramis, y la gerente de Puertos de las Illes Balears, Cristina Barahona.
El Plan realiza propuestas respecto de los 1.500 fondeos irregulares actuales ubicados en zonas cercanas a puertos de las Illes Balears y propone eliminar la mayoría y pedir a Costas la adscripción de la lámina de agua para ordenar un máximo de 324. De este modo existirá un total de 710 fondeos regulados (386 que existen actualmente a los que se sumarán los 324 nuevos).
Respecto al resto de fondeos irregulares que existen en el conjunto de la costa, el Plan propone soluciones como las marinas secas y otras que tienen que ir acompañadas de la implicación de las administraciones competentes para su eliminación y control.
El conseller ha resaltado que se han estimado numerosas alegaciones, prácticamente más de un 60% de las presentadas, que han supuesto la introducción de cambios, como la eliminación de la marina seca de Sant Antoni de la Platja, y de modificaciones en puntos de localización de rampas de varada y supresión de alguna de las mismas.
Josep Marí ha destacado que el Plan de puertos prevé la racionalización y la optimización de los recursos existentes, sin nuevos puertos ni ampliaciones, y la adaptación de las infraestructuras a los efectos del cambio climático.
Amarres
El Plan de Puertos prevé un total de 625 nuevos amarres para los próximos quince años que se sumarán a los 13.321 puestos de atraque existentes. Estos nuevos amarres únicamente podrán ser en infraestructuras ya existentes como resultado de optimizar el espacio actual y todos ellos serán para embarcaciones tradicionales o que se muevan de manera sostenible (vela o eléctricas).
No se permitirán nuevas infraestructuras, si no que las actuaciones se limitarán a mejoras de las condiciones de las instalaciones actuales (rebasamiento, agitación, etc.) y reorganización de los espejos de agua existentes, marinas secas y rampas de varada como alternativas para las embarcaciones.


