“Necesitamos un precio unificado del gasoil para todo el año”
El presidente de las cofradías de pesca anuncia que los barcos se quedarán amarrados tras doblarse el precio del combustible

El presidente de las cofradías de pesca anuncia que los barcos se quedarán amarrados tras doblarse el precio del combustible

La subida incontrolada del precio del combustible puede dejar en menos de una semana a muchos barcos de pesca en tierra. No será debido a una huelga, sino al simple hecho de que los pescadores preferirán quedar amarrados a salir a pescar y perder dinero, según denuncia el presidente de la Federació Balear de Confraries de Pescadors, Domingo Bonnín.

El problema no viene de ahora y de la invasión de Ucrania, sino que comenzó con la pandemia y la crisis posterior, según explica Bonnín:  “Ni siquiera protestamos por el precio del gasoil pues sería difícil de entender dada la situación actual de guerra, pero necesitamos que la sociedad comprenda que nosotros a día de hoy, a los precios a los que estamos pagando el combustible, nos cuesta dinero de nuestro bolsillo salir a pescar”.

Las consecuencias de esta desesperada situación serán inmediatas, según anuncia: “Ha habido patrones que nos han comunicado que a medida que vacíen los depósitos, de manera natural, los barcos quedarán amarrados, porque perdemos dinero saliendo a pescar”.  La previsión de Domingo Bonnín es que esto se empezará a ver en solo tres o cuatro días y no tendrá que ver con ningún tipo de protesta o de huelga, pues según precisa “Es simplemente una cuestión de supervivencia”.

“El sector lo que pide es un precio unificado del gasoil para todo el año”, explica Domingo Bonnín, “los franceses ya lo consiguieron tras unas movilizaciones. En algún momento, nuestra clase política tendrá que considerar si quieren que siga habiendo pescadores en los puertos”. Si no es así, Bonnín se muestra muy pesimista: “La investigadora del Centre Oceanogràfic de Balears Beatriz Guijarro ya predijo en la televisión autonómica hace un par de semanas que si no se hacía nada por remediarlo, si sigue el ritmo actual, en 2038 no quedará flota de arrastre en las Islas”.

Las cifras son alarmantes: el 7 de enero, los pescadores, que tienen un precio ya bonificado para el combustible, pagaban a 0,67 céntimos el litro de gasoil. Ayer, 9 de marzo, la cifra había subido hasta los 1,21 euros. Casi el doble. La problemática afecta de manera parecida a los barcos grandes de arrastre y a los de artes menores pues el porcentaje de coste del combustible en relación a las ventas es parecido.

Podemos poner un ejemplo, pero un ejemplo real de un barco de arrastre en los últimos días. La embarcación cargó 700 litros de gasoil, que pagados a 1,21 euros cuestan 850 euros. Ese día vendió pescado por 1.400 euros. Si descontamos además el coste proporcional de Seguridad Social, comida  y otros gastos fijos, los gastos la jornada pueden ser de 1.000 euros. Quedarían 400 euros. Por el sistema de partes la mitad se iría a la empresa y la otra mitad, 200 euros, sería para pagar a la tripulación. “El coste económico y el coste social de hacer salir a los pescadores a pasar 12 horas en el mar para este movimiento es inasumible”, concluye Bonnín.

En Baleares, según las cifras facilitadas por la federación de cofradías, de todo el pescado consumido en las Islas, incluido el congelado, el pescado local es solo un 15 por ciento. De ese pequeño porcentaje, el arrastre suministra al mercado más del sesenta por ciento. “La pesca de arrastre es la que sostiene al sector. Si te cargas arrastre, sea por el precio del combustible o por la normativa europea que te impide salir a pescar muchos días, te estás cargando la estructura global del sector pesquero”, un sector que está en peligro de desaparición pues en este momento da de comer en Baleares a unos 450 pescadores profesionales en invierno que pueden subir a 500 en verano.

El presidente de los pescadores baleares no ve una solución sencilla para el problema: “Estamos pendientes de una reunión de la federación nacional con el ministro; la secretaria general de Pesca pidió las estadísticas de los precios del gasoil que pagamos. Están preocupados por la situación, pero dependen de la Unión Europea. La única solución es que Bruselas apruebe unas subvenciones de minimis que serán un pequeño caramelo, pero tampoco arreglarán el problema”.

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