Estudios de impacto en la costa balear y miedo a la reserva integral
Informes demuestran la inutilidad de las reservas de interés pesquero. El autor, director del departamento de Parques y Reservas de Federación Española de Actividades Subacuáticas, se pregunta por qué la Fundación Marilles valida este modelo "ineficaz" y sobredimensiona el furtivismo en la pesca de recreo.

Informes demuestran la inutilidad de las reservas de interés pesquero. El autor, director del departamento de Parques y Reservas de Federación Española de Actividades Subacuáticas, se pregunta por qué la Fundación Marilles valida este modelo «ineficaz» y sobredimensiona el furtivismo en la pesca de recreo.

Las consejerías de Agricultura y Pesca de comunidades autónomas costeras solían, hace ya más de dos decadas, encargar a científicos de prestigio (del CSIC o CEAC de Blanes, o catedráticos de ecología, por ejemplo) estudios previos al proyecto de nuevas Áreas Marinas Protegidas (AMP) en los que sustentar sus propuestas y, a medida que estas AMP entraban en vigor, estudios que evaluaran la mejora alcanzada.

Diez o quince años más tarde, la evaluación de esa esperada mejora, realizada por estos mismos científicos en la Reserva des Freus, concluyó lo siguiente:

Sólo se había producido un aumento relevante de la biomasa y mejora en el reducido espacio de reserva integral (cara E y N de l’Illot de S’Espardell ), en el que no está autorizada ninguna modalidad de pesca profesional o recreativa.

No se había aumentado la biomasa en la reducida zona de veda, por el intenso tráfico marítimo entre Eivissa y Formentera.

Mejora inapreciable en el resto de la zona de reserva (98% de la superficie total), en que seguía autorizada a faenar la flota de artes menores de Ibiza y Formentera (trasmallos de 1 kilómetro y palangres hasta 500 anzuelos, mayoritariamente) en todo el restante espacio a proteger, pero en el que llevaba 15 años prohibida la pesca submarina recreativa (5 kilos por licencia y día más 1 pieza), regulada hasta la creación de la reserva.

Las recomendaciones de los autores de este seguimiento fueron consecuentes: más espacio de reserva integral, introducir algunas restricciones a la pesca profesional de artes menores  o “artesanal” y no medir la protección marina por el número de kilómetros de costa bajo ese modelo.

Además, se ponía de manifiesto el efecto devastador en la salud des Freus de algas invasoras y de los vertidos mal depurados de los emisarios submarinos, de los que son responsables los grandes ayuntamiento y entes locales. ¡Con la Iglesia hemos topado!

Estudios de profesionales reconocidos fueron al fondo del cajón y la Conselleria a buscó otros “expertos” locales más razonables y benévolos con el GOIB, que justifiquen el modelo de reserva marina de interés pesquero. Ahí aparecen Marilles y sus expertos repatriados, pagados por “un mecenas holandés”, poniendo orla a intenciones desproporcionadas que extiendan un modelo mal valorado por los científicos mencionados, con intención de superar de largo el % de costa con (falsa) reserva marina respecto a lo comprometido en el Green Deal 2030 UE.

Finalmente, motivado por las prisas, se publican o se hace referencia a informes de impacto que aseguran que “el aumento de biomasa es de 4 veces la inicial”, normalmente sin publicar copias del Estudio que se elabora al dictado o sólo se firma ya por los técnicos de la Conselleria.

Ya conocemos bien el mapa resultante de promover la creacion y ampliacion de (falsas) reservas sin parar y no hacer ningún caso a los estudios de estado o desarrollo de esos espacios llevados a cabo por científicos reconocidos, que se sustituyen por el marketing y reuniones sectoriales con conclusiones preestablecidas (y tendenciosas) de la Fundación Marilles y sus expertos o, cuando conviene al director general de Pesca, elaborados a medida por tecnicos de la propia Conselleria, sin validez científica alguna, tal como si diéramos tal validez a un anuncio de Coca-Cola.

¿Pueden explicar Marilles y la Dirección General de Pesca su insistencia en artículos y foros con las bondades de la pesca profesional y del modelo de reservas marinas de interés pesquero, la sobrevaloración de “la pesca furtiva” y la pesca submarina recreativa, por cierto la modalidad de pesca más selectiva y sostenible según la UNESCO? ¿Por qué en sus artículos y foros se soslayan aspectos tan relevantes como los siguientes?

-Los vertidos accidentales continuos y los mal depurados (recurrentes) de los emisarios,

-La insuficiente inversión pública para su eficacia

-La extendida y creciente presencia de redes y aparejos de pesca profesional perdidos en el fondo marino que siguen pescando indiscriminadamente y suponen a nivel mundial el 53% del plástico en nuestros mares.

-El rechazo sistemático a las propuestas de más espacios de reserva integral y menos kilómetros de falsa reserva de interés pesquero, un modelo mucho más eficiente de protección de especies y hábitats, según nuestros científicos.

Para ilustrar la baja consistencia científica y alta carga política mezclada con populismo de los estudios y argumentos de los que hace gala la Dirección General de Pesca y Asuntos Marítimos del GOIB, puede constatarse que los estudios a los que alude para ensalzar su labor, en lo referido a la alta densidad de tráfico marítimo recreativo, tratan de justificar a la vez:

-“La mejora sustancial de la biomasa (densidad de peces) en la zona des Freus de Ibiza y Formentera”

-“El impacto desequilibrante y reductor de la biomasa” de ese mismo tráfico marítimo para justificar y dar alas a un nuevo proyecto de (falsa) reserva marítima en la costa de Calvià, justificada así su necesidad por el propio ayuntamiento.

 De más reservas integrales y fondeo de embarcaciones en la posidonia, mejor hablamos en otra ocasión.

Saquen ustedes mismos sus propias conclusiones.

Sergi Pérez es director del departamento de Parques y Reservas de Federación Española de Actividades Subacuáticas (FEDAS)

Noticias relacionadas