La importancia de la Comisión de Regatas de la Armada
Una institución esencial en el desarrollo de la vela esañola y en la unión de las FFAA con la sociedad civil

Una institución esencial en el desarrollo de la vela esañola y en la unión de las FFAA con la sociedad civil

Dejamos atrás agosto con el buen sabor de boca que nos deja una Copa del Rey que este año ha sido extraordinaria. No hay palabras para agradecer el esfuerzo que lleva a cabo el Real Club Náutico de Palma, que año tras año consigue poner en el calendario una de las competiciones a vela más prestigiosas a nivel mundial, referente en todo el Mediterráneo.

Colofón de todo ello, como marchamo de calidad, es la presencia y participación de SM el Rey Felipe VI como un regatista más, que día tras día embarca y sale a la mar a competir. Hago especial mención de ello pues es obvio que la presencia del Rey y su participación en la regata le añade un realce y una repercusión inigualables, dando una relevancia sin parangón a esta cita anual, que pone el nombre de la ciudad de Palma, de la isla de Mallorca y de Baleares como destino ineludible de primerísimo nivel.

Para que esto sea posible existe un estamento que día a día trabaja de forma abnegada y con tesón: la Armada. Es a través de la Comisión Naval de Regatas de la Estación Naval de Porto Pi que se consigue cada año cumplir con un reto nada menor. En sus instalaciones cuidan y tratan con especial cuidado al Aifos 500 (nombre que viene de «Sofía» escrito al revés y por el quinto centenario de la Vuelta al Mundo de Elcano celebrado hace recientes fechas). Se trata de una embarcación de la clase TP52 de 15,84 metros de eslora, 4,38 metros de manga y 3,24 metros de calado, que fue construida por los astilleros Cookson, de Nueva Zelanda, y diseñada por Farr Design. Un muy buen barco, a pesar de que ya tiene una cierta antigüedad que no se debe obviar con miras al futuro si se quiere seguir siendo competitivo al máximo nivel. 

De este modo es el personal de la Comisión Naval de Regatas de la Armada el que consigue poner sobre el campo de regatas una embarcación competitiva, de primer nivel, con la que participar en este evento deportivo que tanto orgullo nos da a los palmesanos. Es un trabajo y esfuerzo silencioso que pasa desapercibido pero que quiero poner en valor con estas líneas. Gracias a este personal militar se hace posible todo cuanto estoy comentando. 

Y es que ver al Rey navegando en la bahía de Palma o paseando por las instalaciones del Náutico, en charla distendida y animosa con el resto de participantes de la regata, es algo que agrada enormemente y que la gente agradece muchísimo.

Este mismo mes de agosto, SAR la Princesa de Asturias, Leonor de Borbón, ha entrado por la puerta de Carlos I de la Escuela Naval Militar de Marín, el centro de instrucción de los oficiales de la Armada. Ya el pasado 23 de julio fue nombrada Guardiamarina de Primero de la 427 Promoción del Cuerpo General de la Armada. En Marín completará su formación hasta finales del próximo mes de diciembre, para después embarcarse en el crucero de instrucción Juan Sebastián Elcano. Inigualable entorno para que la Princesa de Asturias afiance su formación marinera. Desde estas líneas le deseamos la mejor de las suertes a SAR. Buena proa.

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