El puerto de Sant Antoni ha sido escenario esta mañana de un ejercicio práctico de protección y seguridad, en el que han participado los equipos GEDEX-NRBQ de la Guardia Civil de Mallorca, Menorca y Eivissa, y con la participación del buque Chenega, de la compañía Trasmapi. La práctica ha permitido poner a prueba los protocolos de actuación conjunta ante amenazas reales en un entorno portuario operativo.
El simulacro, enmarcado en los Planes Permanentes de Instrucción de la Guardia Civil en las Illes Balears, ha incluido la simulación de dos amenazas: la localización y neutralización de un artefacto explosivo en la terminal del muelle comercial y otro a bordo del buque Chenega, atracado en el puerto.
La actuación ha permitido ensayar procedimientos clave como la gestión de la emergencia, la evacuación del buque e instalaciones, la coordinación entre operadores portuarios y el establecimiento del puesto de control avanzado.
En el desarrollo del ejercicio se han utilizado dos robots de desactivación de última generación: el AUNAV-NeoHD y el Mini-CALIBER. Estos equipos han sido sometidos a pruebas en distintos escenarios complejos, incluyendo espacios confinados como el interior de un autobús situado en la zona de embarque. El objetivo ha sido evaluar sus capacidades en condiciones operativas reales y llevar sus límites de actuación al máximo.
Además de la desactivación de amenazas, la jornada ha servido para verificar la eficacia de los canales de comunicación, el establecimiento de perímetros de seguridad, los puntos de encuentro para personal y pasajeros, y el cumplimiento de los protocolos de declaración de protección. La implicación de PortsIB ha sido fundamental, tanto en la coordinación como en la logística del ejercicio, facilitando el uso completo de la terminal y del muelle comercial para el desarrollo de las prácticas.


