El puerto de Ibiza afronta 2026 con una previsión de fuerte crecimiento del turismo de cruceros tras el descenso registrado el pasado año. La programación contempla un total de 205 escalas de cruceros a lo largo del ejercicio, una cifra que supera ampliamente las registradas en los últimos años y que sitúa nuevamente a este tráfico en una senda de crecimiento.
Según los datos publicados por la Autoridad Portuaria de Baleares (APB), durante 2025 recaló en el puerto de Ibiza un total de 164 cruceros, 26 menos que en 2024. Estos buques transportaron 538.993 pasajeros, lo que supuso una caída aproximada del 7 % y cerca de 42.000 cruceristas menos que el año anterior.
En 2024 se registraron 190 escalas con 580.832 pasajeros, mientras que en 2023 llegaron 189 cruceros con 552.354 cruceristas. Las cifras del pasado ejercicio quedaron, por tanto, por debajo de las de ambos años.
Para este 2026, la APB ha definido una planificación específica de escalas con el objetivo de garantizar una operativa ordenada, preservar la movilidad en el entorno portuario y ofrecer un servicio adecuado a los pasajeros que visitan la isla.
Evitar saturaciones
La programación de atraques se realiza siguiendo el procedimiento que regula la llegada de buques de línea regular y cruceros turísticos. En el puerto de Ibiza, este tráfico se concentra principalmente en la zona de Botafoc, donde se encuentran los pantalanes, el muelle del dique de Botafoc y el muelle adosado. El resto de muelles del puerto se reservan a las líneas regulares de cabotaje que conectan la isla con otros puertos del archipiélago y la península.
Uno de los criterios clave de la planificación es escalonar la llegada de los buques para evitar coincidencias con las operaciones de embarque y desembarque de los ferris y asegurar un tránsito fluido de pasajeros en la terminal. Por este motivo, los cruceros acceden al puerto a partir de las 11.30 horas, salvo excepciones previamente autorizadas.
Además, la planificación tiene en cuenta el ritmo de desembarque de pasajeros, estableciendo un límite aproximado de 3.000 pasajeros por hora. Este umbral permite mantener una movilidad adecuada en la terminal y evitar saturaciones en los sistemas de transporte asociados, como el bus náutico, el autobús urbano o el servicio de taxis.
La previsión de la APB establece que la mayoría de jornadas el puerto recibirá uno o dos cruceros, mientras que la coincidencia de tres buques se limita a días concretos y se gestiona mediante la distribución horaria de las llegadas y la utilización de distintos atraques. El ente portuario señala que, en situaciones excepcionales, puede coincidir un número mayor de barcos, generalmente cuando alguno de ellos es de menor tamaño o realiza escalas con horarios diferenciados.