A las 16:00 horas del 14 de diciembre de 2024, Salvamento Marítimo y la Guardia Civil rescataron una patera con trece personas de origen magrebí a bordo en aguas cercanas a Baleares. Durante la operación, se confirmaron dos fallecidos, y un herido grave fue trasladado al Hospital de Can Misses en Ibiza por un helicóptero Helimer. Los diez supervivientes restantes fueron llevados al puerto de Ibiza a bordo de la embarcación Naos.
Este trágico suceso eleva a más de 90 las víctimas mortales registradas en la ruta migratoria balear en lo que va de 2024, según los datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Entre las cifras más destacadas de este año, se incluyen seis naufragios documentados, en los que al menos 88 personas perdieron la vida, además de este último incidente.
En lo que va de año, más de 320 pateras con más de 5.400 inmigrantes han llegado a las costas del archipiélago balear, más del doble que el año anterior. La travesía desde el norte de Argelia hasta Baleares, de más de 150 millas náuticas, se realiza en embarcaciones precarias y sobrecargadas, lo que multiplica el riesgo de naufragio.
La ruta migratoria balear, una de las más activas del Mediterráneo Occidental, se ha convertido en un destino clave para las migraciones desde África. Aunque las cifras oficiales reflejan de 90 víctimas mortales este año, los expertos advierten que el número real podría ser mayor debido a la falta de registro de muchos naufragios.


