El diputado socialista Marc Pons aseguró ayer que el PSIB-PSOE avalará que se tramite en el Parlament la proposición de ley de PP y Vox que contempla ampliar las concesiones portuarias de clubes náuticos y marinas, pero lo hará con reservas. “Desde el Partido Socialista siempre hemos defendido la importancia de los clubes náuticos, entidades sin ánimo de lucro que hacen posible el acceso al mar a muchos ciudadanos, con un claro espíritu de servicio público y un papel fundamental en el deporte. Queremos apoyar esto, faltaría más”, señaló el diputado, pero a continuación añadió: “Esta modificación de la Ley de Puertos de Baleares no afecta solo a los clubes, sino también a marinas e instalaciones privadas, y plantea una ampliación de concesiones hasta 75 años, un plazo que no consideramos asumible en ningún caso”.
A juicio de los socialistas, dichas prórrogas equivaldrían a perpetuar concesiones otorgadas hace apenas quince años, prolongándolas hasta 2085. “De aquí a entonces pasarán muchas cosas. No sabemos cómo afectará el cambio climático, cómo evolucionarán las demandas de los ciudadanos, ni qué relación tendremos con el mar dentro de varias décadas. Aprobar ahora prórrogas de esta magnitud es hipotecar el futuro con decisiones irreversibles”, afirmó.
“Nosotros apoyaremos a los clubes náuticos y avalaremos que esta ley se tome en consideración, pero contiene demasiados aspectos que deben cambiar porque no se ajustan a lo que la ciudadanía demanda”, concluyó el portavoz del PSIB.
La proposición de ley, registrada el pasado 24 de julio, ha sido defendida por la presidenta del Govern, Marga Prohens, que en una entrevista con Gaceta Náutica aseguró que la reforma “ofrecerá tranquilidad, seguridad y confianza” a los clubes, permitiéndoles invertir en mejoras, fomentar los deportes náuticos y reforzar su labor formativa. Prohens recalcó que se trata de una demanda histórica y lamentó que se haya tardado tanto en darle respuesta.
El nuevo texto modifica de manera sustancial el artículo 73 de la Ley de Puertos autonómica. Prevé que, de forma excepcional, los clubes náuticos dependientes del Govern (no así los de la Autoridad Portuaria de Baleares, sometidos al designio del Estado Central y sus normas) puedan prorrogar sus concesiones hasta 75 años siempre que realicen inversiones relevantes y destinen al menos el 15% de su presupuesto a programas deportivos, educativos y de competición abiertos a la comunidad. También permite dedicar un 5% adicional a proyectos culturales, patrimoniales o medioambientales. Además, reforma el artículo 79, estableciendo que los clubes no tendrán que competir en concursos con sociedades mercantiles cuando destinen menos del 20% de sus amarres a barcos de más de 15 metros de eslora, abriéndose en esos casos un procedimiento de competencia de proyectos en el que Ports IB valorará criterios económicos, culturales y deportivos.
La presidenta defendió que esta fórmula reconoce de facto la utilidad pública de los clubes, en línea con la Ley del Deporte de 2023, y responde al riesgo de que estas entidades pierdan sus concesiones frente a empresas con mayor capacidad económica, como ya ocurrió en Andratx, Ibiza o el Molinar de Levante.
El PP y Vox cuentan con mayoría suficiente para sacar el cambio en la ley, cuya toma en consideración se debatirá el próximo martes en el pleno del Parlament. El diputado menorquín Sebastián Mesquida será el encargado de defender la iniciativa en nombre del Partido Popular. La aplicación de la ley, en caso de aprobarse, quedará limitada a los puertos de competencia autonómica, dejando fuera a entidades históricas radicadas en instalaciones de interés general gestionadas por la Autoridad Portuaria del Estado, como las de Palma, Mahón o Ibiza.


