Reservar un mínimo del 5% del total de amarres, tanto en puertos públicos como en instalaciones concesionadas, para embarcaciones tradicionales que estén catalogadas por los consells insulares y vinculadas al patrimonio cultural inmaterial de la vela latina.
Esa es una de las propuestas que ha realizado la entidad Amics de la Mar Port-Maó en el documento de alegaciones que ha presentado a la proposición de modificación de la Ley 10/2005 de Puertos de las Illes Balears. Su objetivo es reforzar la protección y promoción de la navegación a vela tradicional y del patrimonio marítimo.
La asociación, con más de tres décadas de trayectoria en la defensa de las embarcaciones tradicionales, recuerda en su escrito que el patrimonio marítimo, tanto material como inmaterial, ha sufrido un “reiterado incumplimiento” de la normativa vigente durante los últimos 20 años. Denuncian la falta de amarres reservados para barcas tradicionales y la ausencia de políticas educativas, culturales y formativas que permitan preservar los conocimientos ligados a la vela latina y a los oficios vinculados a la carpintería de ribera.
Amics de la Mar Port-Maó gestiona actualmente un centenar de embarcaciones tradicionales depositadas en la Pedrera de Robadones, además de participar en la gestión del centro expositivo Thalassa. Centre del Patrimoni Marítim de Menorca, donde se difunde el legado marinero menorquín a través de barcas, herramientas y antiguas artes de pesca.
La entidad advierte de que el mantenimiento de estas embarcaciones requiere “una importante dimensión social y educativa”, especialmente porque muchos barcos tradicionales quedan fuera de los puertos por falta de espacios reservados. Esta situación, señalan, contraviene el espíritu de la ley, que debería garantizar la preservación del patrimonio marítimo.
En sus alegaciones, Amics de la Mar Port-Maó propone cambios concretos en varios puntos de la ley. Además de la reserva obligatoria del 5% de amarres para la vela latina, que sería una modificación no sustancial aplicable a las concesiones ya existentes, plantean también que los barcos de menos de ocho metros reciban una bonificación mínima del 50% en la tarifa de amarre.
La asociación plantea que el Consejo Asesor de Ports IB incluya un nuevo apartado que reconozca expresamente la participación de entidades que se dedican a la protección del patrimonio marítimo. También reclaman ampliar el contenido del artículo 28 para que los convenios de colaboración entre Ports IB y estas entidades puedan formalizarse tanto en zonas de gestión directa como en espacios en concesión.
Amics de la Mar propone que las concesionarias estén obligadas no solo a entregar la relación completa de usuarios de amarres, sino también el listado de embarcaciones tradicionales presentes en su ámbito, para su inscripción en el Registro General de Usuarios.
La asociación concluye sus alegaciones, en un documento firmado por el presidente de la entidad, José M. Zardoya Aranda, subrayando la necesidad de que la nueva normativa reconozca y garantice la continuidad de la vela latina como parte del patrimonio inmaterial marítimo de Baleares, tal como recomiendan instituciones como la Real Academia del Mar.

