José Manuel Santander, presidente del Club Nàutic Portitxol: «La prórroga nos asegura el futuro del club»
El nuevo plazo de 15 años permitirá a la histórica entidad acometer una inversión de alrededor de siete millones de euros

El nuevo plazo de 15 años permitirá a la histórica entidad acometer una inversión de alrededor de siete millones de euros

El Club Nàutic Portitxol ha obtenido una prórroga de 15 años para seguir gestionando su concesión. Su presidente, José Manuel Santander, reconoce sentirse aliviado tras un proceso marcado por la incertidumbre y explica que el nuevo plazo permitirá acometer una inversión de alrededor de siete millones de euros destinada a modernizar las instalaciones y reforzar  la actividad deportiva del club.

Pregunta.– El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria ha aprobado, por fin, la prórroga de su concesión. Enhorabuena.

Respuesta.– Muchas gracias. Sin duda es  una gran noticia tanto para la Junta Directiva como para los socios. En los últimos tiempos había cierta preocupación, viendo cómo estaban evolucionando otras concesiones y la situación de algunos clubes. Existía inquietud y nerviosismo, por lo que la aprobación de esta prórroga nos da tranquilidad y nos permite mirar al futuro con mayor estabilidad.

P.– El futuro del club dependía directamente de esta decisión. Aunque quizá no haya tenido tanta visibilidad mediática como otros casos, estaba en juego la continuidad de una entidad histórica del barrio del Molinar.

R.– Así es. El Club Nàutic Portitxol es una entidad con una larga trayectoria y su continuidad dependía de esta prórroga. Finalmente, serán 15 años, que es un horizonte razonable, pero no se trata de una renovación automática: la Autoridad Portuaria establece una serie de condiciones muy concretas.

P.– Entre esas condiciones destaca una fuerte inversión.

R.– Sí. La prórroga está vinculada a una inversión relevante, de alrededor de siete millones de euros. Es una inversión importante, pero también necesaria. Parte de las instalaciones se habían renovado hace unos años, pero la otra necesitaba una actuación en profundidad. El proyecto contempla la renovación de pantalanes y una reorganización de todo el complejo deportivo, tanto de vela como de piragüismo, con instalaciones modernas y adecuadas.

P.– Una parte de los ingresos del club deberá destinarse directamente al deporte.

R.– Exacto. Esa es una de las condiciones principales y que, en cualquier caso, encaja plenamente con la naturaleza de un club náutico. La inversión en deporte, en las escuelas de vela y piragüismo, en los equipos y en los jóvenes, es la razón de ser de la entidad.

P.– Tras la euforia inicial, ahora comienza una etapa de obras y transformación. ¿Hay ya un calendario previsto?

R.– Por ahora se ha presentado el proyecto básico. A partir de la concesión de la prórroga, los ingenieros y el arquitecto deben desarrollar el proyecto constructivo, que concretará plazos, fases y ejecución de las obras. También será necesario coordinar estas fases con la Autoridad Portuaria, ya que parte de los terrenos que ocupaba el club pasarán a ser de uso público, por lo que todo debe hacerse de forma consensuada.

P.– Para situarnos, ¿cuál es el perfil del Club Nàutic Portitxol en cuanto a socios, embarcaciones y actividad deportiva?

R.– El club dispone actualmente de unos 300 amarres, con embarcaciones de hasta ocho metros en su mayoría, aunque hay algunas pocas que llegan a los nueve metros. El perfil del socio es mayoritariamente de clase media. A nivel deportivo contamos con equipos de regatas de Optimist e ILCA, además de una sección de piragüismo. Asimismo, tenemos una escuela de vela, con entrenamientos de iniciación, que funciona como cantera para los equipos de regata. Todo este trabajo deberá reforzarse con mejores instalaciones, más equipamiento y más monitores,; no solo para cumplir con las exigencias de la APB, sino para avanzar hacia un club más moderno.

P.– Más allá del día a día, el Portitxol mantiene regatas con mucho peso en la tradición náutica.

R.– Sí, organizamos el Mama Optimist, que es una regata de referencia en la clase de iniciación y que cuenta con cerca de 47 ediciones. Si todo va bien, podremos celebrar pronto su 50 aniversario. Es una prueba por la que han pasado muchos niños que se iniciaban en el Optimist.

P.– Y también el Trofeo Maestro Rafel Llinàs.

R.– Exacto. Es una regata pensada para regatistas un poco más avanzados, aunque sigue siendo muy formativa. Es una forma de rendir homenaje al Maestro Rafel Llinàs, que fue el impulsor tanto del Mama Optimist como de esta prueba, y una figura muy importante en la náutica.

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