ROSA RODRIGO
«Los estudios de hostelería deben incluir formación orientada al yate»
La especialista en contratación de tripulación de Hill Robinson Yacht Management insiste en poner remedio al drama que aún hoy supone la falta de conocimiento del inglés para que los españoles accedan al sector náutico

La especialista en contratación de tripulación de Hill Robinson Yacht Management insiste en poner remedio al drama que aún hoy supone la falta de conocimiento del inglés para que los españoles accedan al sector náutico

Rosa Rodrigo empezó su carrera en la industria del yate en 2004, en una agencia de colocación de tripulantes. Luego se incorporó a una una empresa de gestión de yates en Palma. Allí ejerció de jefa de azafatas en barcos de hasta 65 metros, lo que le ofreció la posibilidad de viajar por todo el mundo y trabajar para una compañía de suministros médicos a embarcaciones en Nueva Zelanda. En 2014 regresó a España y fundó Crew Central Palma, una agencia de recursos humanos y contratación que ayuda a los tripulantes a desarrollar su carrera y a los yates a seleccionar a los mejores candidatos. Rodrigo, que ahora trabaja como especialista en contratación de tripulación en Hill Robinson Yacht Management, insiste en poner remedio al kdrama» que aún hoy supone la falta de conocimiento del inglés para que los españoles accedan al sector náutico.

Pregunta.– En una de las  mesas redondas de formación celebrada durante el Balearic Yacht Show se concluyó que el bajo conocimiento en inglés es uno de los principales inconvenientes de los españoles para acceder al sector náutico. ¿En una escala de 1 a 10,  dónde situaría este hándicap frente a los trabajadores extranjeros?
Respuesta.– La puntuación estaría entre el 2 y el 3.  Le puedo poner numerosos ejemplos a todos los niveles. Desde capitanes, azafatas, mecánicos… hasta marineros. Todos tienen conocimientos de inglés pero, en unos casos, no para mantener una conversación fluida y, en otros, no a un nivel adecuado para trabajar en un yate. Hemos tenido casos de anglosajones, con escasa o nula formación en hostelería, que han encontrado trabajo por el idioma, mientras que alumnos de hostelería de Baleares con una alta preparación se han quedado a las puertas por no dominar el inglés.
P.–  ¿Cómo cree que se puede poner remedio a esta situación?
R.– La falta del dominio del inglés es un problema estructural. No es una cuestión de la universidad ni de la formación profesional o de los estudios de master. El nivel del inglés de las escuelas públicas en primaria es muy bajo en términos generales, y de todos es sabido que de pequeños es cuando mejor se aprende una lengua. Los alumnos españoles finalizan la enseñanza obligatoria sin saber inglés, mientras en otros países europeos dominan dos o tres lenguas.
P.– Otros de los problemas actuales es la dificultad de poder realizar prácticas en el sector náutico, una vez concluida la formación ¿Qué deberían hacer las instituciones españolas y qué podrían hacer los empresarios para  facilitar este acceso a las prácticas?
R.– En España hay una muy buena formación náutica que abarca un largo periodo de tiempo, mientras que se adolece de prácticas suficientes. En el extranjero ocurre justamente lo contrario: menos teoría y más práctica, por lo que allí se accede más rápida y fácilmente al mercado laboral.  Las administraciones deberían eliminar toda la burocracia y papeleo para que, por ejemplo, se reconozcan las prácticas en un yate privado extranjero. Los empresarios, por su parte, deberían dar a conocer más el sector del yate y el amplio abanico de trabajos disponibles, tanto en la enseñanza como en el mercado laboral.
P.– Ha comentado en otras ocasiones la necesidad de ampliar los estudios de hostelería e incluir estudios específicos de náutica.
R.– Así es. Hemos de visualizar que un yate es como un hotel de lujo flotante y, por tanto, requiere una formación y una especialización adecuada al trabajo que se oferta. En mi opinión, la titulación de hostelería podría incluir unos estudios monográficos de náutica para todo el que quiera acceder a este sector que hoy en día es uno de los motores de la economía de Baleares, al generar millones de euros y miles de puestos de trabajo.
P.– Además de formación,  falta mucha información. La  gran mayoría de alumnos desconoce los trabajos que ofrece la náutica. ¿Qué propone?
R.– Una buena opción es ofrecer charlas es las escuelas para explicar bien todas las posibilidades que existen, qué titulaciones se requieren, cómo se trabaja y qué remuneraciones se perciben. Y quizá así podríamos eliminar ese gran estigma de que la náutica sólo es una cosa de ricos
P.– ¿Qué requisitos son esenciales para trabajar en el sector de yates?
R.– El conocimiento del inglés; actitud para una alta exigencia en el servicio;  flexibilidad y disponibilidad para lo inesperado, al igual que para convivir en un espacio reducido. Y por último, señalaría la fineza y pulcritud en el trabajo, formación en el detalle y en el cuidado extremo del material de un yate.
P.– La incorporación de la mujer al sector náutico se va equilibrando aunque queda mucho camino por recorrer. ¿En qué puestos de trabajo se podría aumentar la presencia de la mujer?
R.– Es difícil hablar de porcentajes y números. La empresa Hill Robinson maneja una flota de más de 40 barcos, en los que ningún capitán es una mujer y donde los trabajos de exterior son mayoritariamente para hombres, mientras que los de interior son para las mujeres. Los roles de la tripulación están asignados por sexos. Históricamente, el sector náutico ha sido muy masculino. Las creencias y leyendas siempre han indicado que es de mal augurio llevar a una mujer a bordo de un barco. Afortunadamente, todo ha cambiado mucho. La situación está más equilibrada, aunque se podrían ver más mujeres en cargos como capitán o primer oficial. Y para ello creo que falta dar a conocer más las posibilidades de acceder a puestos directivos en el mundo náutico.
P.– Hábleme del movimiento  She of the sea.
R.– Nació hace en 2018 de la mano de Jenny Matthews y Natacha Ambrose  con la visión de impulsar una industria náutica de alto rendimiento y centrada en la competencia, independientemente de cualquier otro factor como el género, la raza, la etnia o la orientación. Se trata de trabajar sobre diversidad, inclusión, innovación y sostenibilidad que el sector náutico puede ofrecer.  Su objetivo es aumentar la visibilidad y la concienciación sobre la diversidad en la industria náutica. www.sheof thesea.com colabora con escuelas y programas de todo el mundo, ampliando los horizontes de las jóvenes y comprometiendo a la futura generación de profesionales de la náutica. Yo animo a seguir su ejemplo

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