MEDIO AMBIENTE
Es pronto para saber si el Covid ha impactado sobre el hábitat marino
El Informe Mar Balear 2021 recopila información sobre el estado del medio marino para mejorar su gestión y asegurar su correcta conservación

El Informe Mar Balear 2021 recopila información sobre el estado del medio marino para mejorar su gestión y asegurar su correcta conservación

La Fundación Marilles ha presentado esta mañana el Informe Mar Balear (IMB) 2021 que refleja el impacto de la COVID-19 durante el año pasado sobre algunos indicadores ambientales. En general, ha disminuido el transporte marítimo, el ruido submarino, el uso de playas o el índice de presión humana.

A pesar de estos cambios, Raquel Vaquer-Sunyer, coordinadora del informe, ha aclarado que “todavía es pronto para determinar si ha tenido impacto significativo sobre algunas especies o habitats”. La investigadora ha señalado que el ruido submarino afecta a las poblaciones de cetáceos pero que un año es un periodo muy corto para que los cambios sean apreciables en esta especie.

Uno de los indicadores más llamativos es el que hace referencia a las tortugas marinas. En 2019 y 2020 se han localizado nidos de esta especie en playas de Baleares, una situación que no se había registrado a lo largo del siglo XX. Raquel Vaquer-Sunyer ha explicado que estos nuevos nidos pueden provenir de tortugas no filopátricas (que no vuelven a nidificar al mismo sitio donde nacieron), o que estarían buscando aguas más frías como consecuencia del calentamiento global.

El documento señala una clara recesión del sector pesquero profesional de las Islas Baleares con una calara reducción en los últimos años tanto de las embarcaciones y tripulaciones que se dedican a ella como del volumen de capturas. El valor económico asociado a estas capturas también ha disminuido, volviendo en el año 2020 a los valores iniciales de 18 millones de euros que se registraron en 2002.

Por lo que respecta a la pesca recreativa, el número de pescadores recreativos ha ido en aumento, pasando de 27.500 licencias en el año 2000 a 43.400 licencias en el año 2019. En este sentido, Aniol Esteban, director de la Fundación Marilles, ha asegurado que “hay que hacer que la pesca sea sostenible y para eso debemos saber cuánto pescado sacan al mar los recreativos”.  

El informe apunta también que las reservas marinas que han experimentado aumentos más considerables de biomasa y riqueza de especies de peces son la Reserva Marina de los Freus de Ibiza y Formentera y la de la Isla de Toro.

En cuanto a las estaciones depuradoras de aguas residuales, el informe recoge los datos de las gestionadas por la Agencia Balear del agua y la calidad ambiental (ABAQUA). EMAYA y Calvià 2000 y apunta que “globalmente hubo un incumplimiento del caudal de depuración del 1,6 % entre los años 2016 y 2019”.

Según este estudio, la situación más grave se da en la EDAR de Ibiza, que incumple todos los parámetros legales y recomendados y que “requiere mejoras urgentes para verter aguas con una calidad aceptable”.

En la elaboración del Informe Mar Balear han participado 30 instituciones, tanto públicas como privadas, que han aportado datos y han trabajado 98 personas, entre investigadores y personal administrativo.

La primera edición se publicó en marzo de 2020. En la versión de este año se han actualizado la mitad de los indicadores del año anterior y se incluyen cincuenta indicadores nuevos como corales de profundidad, salinidad, moluscos protegidos, desaladoras y depuradoras, entre otros.

Otra de las novedades es que la primera edición se publicó en papel, un volumen de más de 400 páginas, mientras que el informe de este año se puede consultar a través de Internet y se podrá actualizar de forma rápida.

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