El paso de la borrasca Harry por las Islas Baleares ha dejado un balance marcado por los problemas en las zonas costeras, con especial incidencia en playas, puertos y áreas urbanas situadas a primera línea de mar. El fuerte temporal de viento y oleaje, con predominio de gregal y levante, ha puesto en jaque infraestructuras ya debilitadas por anteriores episodios de mal tiempo.
Uno de los puntos más afectados ha sido la playa de Talamanca, en Ibiza, donde el mar ha “devorado” buena parte de la arena y ha arrastrado la posidonia que actuaba como protección natural frente al oleaje. El temporal también ha terminado de destrozar la pasarela de madera, muy deteriorada por temporales previos: un tramo ha desaparecido por completo y no se espera que pueda estar reparada antes del verano. En la zona del mollet, los marineros han tenido serias dificultades para amarrar las embarcaciones castigadas por la tormenta nocturna.
En Menorca, el impacto del temporal se ha dejado notar especialmente en los puertos y en el litoral oriental. El puerto de Ciutadella recuperó ayer las comunicaciones marítimas tras permanecer un día y medio sin tráfico debido al mal estado de la mar. A primera hora pudieron atracar con normalidad los ferris Abel Matutes y Cecilia Payne, después de que el lunes las llegadas se adelantaran para esquivar el temporal y el martes se produjeran cancelaciones.
Mallorca tampoco ha quedado al margen del temporal. En la zona de Costa de los Pinos, en el municipio de Son Servera, el fuerte viento y el mal mar han provocado la inundación de un tramo de la carretera que conecta esta área costera con otros núcleos. El temporal ha provocado que una embarcación de vela, que estaba fondeada, acabase varada a escasos metros de la playa.
Se han registrado también algunos incidentes en las embarcaciones amarradas en los puertos a causa del fuerte viento y las olas. Una de las zonas más afectadas ha sido el puerto de Cala Figuera, donde varios barcos de pesca profesional han sufrido daños tras chocar con el muelle.
Aunque la situación tiende a mejorar con la retirada progresiva de la borrasca Harry, las autoridades mantienen la vigilancia en el litoral ante un mar que sigue alterado y un episodio que vuelve a poner de relieve la vulnerabilidad de las zonas costeras frente a los temporales. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) mantiene hoy jueves la alerta amarilla por fenómenos costeros. Se esperan vientos del suroeste y oeste con rachas máximas de 70 km/h, con especial incidencia en Menorca y en el norte y nordeste de la isla de Mallorca.


